La Constitución Bolivariana recoge una figura que (creo) es
única en el mundo: el revocatorio. Si se reúne un número determinado de firmas
(2.500.000 si la memoria no me falla) a mitad de mandato se somete a consulta
popular si el presidente sigue o no. No hablo de fantasías, se llevó a cabo en
agosto de 2004. Chávez siguió porque ganó ese referéndum. Ya sé que Rajoy es
jefe de gobierno, elegido por los parlamentarios, no por nosotros directamente,
mucha gente creo que desconoce hasta este dato. Aquí gozamos de la
hiperdemocrática figura de un monarca y su ejemplar parentela. Venezuela... esa
dictadura populista del "gorila rojo", (glorioso momento cuando el regio cazador de
elefantes lo mando a callar) puede mandar a la basura a su presidente en mitad
de su mandato. Puñeteros países subdesarrollados. Menos mal que aquí nos
gobierna un club de "ladies and gentlemen" que nos aplauden, entre
sonrisas, en los cachetes. Por lo que a mí respecta, ya me tienen morado. Sin
embargo parece que abunda la gente de moflete duro.
miércoles, 11 de julio de 2012
Recortes: aplausos en nuestra cara y Venezuela
11 de julio de 2012. Rajoy anuncia en el congreso toda una serie de medidas brutales, que
el mismo anunciante considera que son dolorosas y que no estaban en su programa
de gobierno y (no es metáfora)... le aplauden. Medidas que llevarán pérdida de calidad de vida y
agravarán la pobreza de muchas familias trabajadoras y... le aplauden. Su mesnada aplaude
subir el IVA, que a los trabajadores públicos nos roben una paga extra, que los
parados a partir del sexto mes vean reducida su ayuda, etc. Saben... esos
aplausos son bofetadas en nuestras caras, manotazos al "tonto del
pueblo", risotadas incluidas, por parte de lacayos. El asunto es si esos
aplausos, esas tortas infames, nos despertarán del "sueño de los
injustos" que venimos durmiendo desde hace mucho tiempo. Sé que la
respuesta a todas estas agresiones es la movilización continuada, pero... me ha cruzado
por la mente (soy así, funciono a impulsos, a ráfagas, hago asociaciones que no sé si son correctas o no, quién lo lea juzgará) Venezuela.
sábado, 7 de julio de 2012
Sin hacer ruido. Un par de apuntes minero futbolísticos
Añado aquí un par de apuntes que he enviado como comentario a noticias de la prensa. Parto de la lucha actual de los mineros y de la hipotética donación de Iniesta de su prima (carente de riesgo) copaeuropea. Son sólo pinceladas.
Les podemos poner todos los calificativos que queramos.
Desfogarnos. Pero la realidad es terca, la derecha nominal tiene un gran apoyo aunque nos pese. Con
todas las medidas que han adoptado (y las que anuncian) conservan una intención de voto del 37%. Yo
miro hacia delante y veo un desierto devastador, blanco, vacío: es la
conciencia de la mayoría de los trabajadores. Temo que la lucha de los mineros es el canto del cisne, el último
resquicio del Movimiento Obrero combativo, de masas. Yo pertenezco al sector de
la enseñanza y sinceramente estoy asqueado de la docilidad con que aceptamos
que nos modifiquen, a peor por supuesto, las condiciones de trabajo. Y tengo
asumido un hecho: los retrocesos a los que nos están sometiendo no tienen
vuelta atrás. Nos han derrotado en toda regla, sobre todo nos han emponzoñado la mente con sus ideas que no sé si calificar de venenosas o infantiles. "De la crisis salimos todos juntos"
¿les suena? ¿no les parece una idiotez? Pues es lo que mucha gente de nuestro
entorno, quizás hasta bien intencionados, cree. No me extiendo: pueden
putearnos "hasta el infinito y más allá". Han devorado nuestra alma
de trabajadores: la conciencia de clase.
El otro:
El otro:
El problema no es que Iniesta done o deje de donar su
prima por ganar la eurocopa. Lo que todos deberíamos plantearnos es que tendría
que haber un limite a la riqueza desmesurada. Lo mismo que debe existir un
salario mínimo, también es necesario plantearse una riqueza máxima. Nunca me
resignaré a creer que unos pocos deben acumular riquezas que los harán ricos a
ellos y sus descendientes por bastantes generaciones y otros han nacido para
malvivir con enormes escaseces. Sé que es un tema que trasciende el fútbol y
las fronteras de un país, pero yo espero que algún día los seres humanos
borremos de nuestra conciencia esa sentencia tan nefasta y que tanto daño hace
ideológicamente: "Siempre ha habido ricos y pobres y siempre los habrá".
La pobreza y la riqueza no son designios divinos que sobre unos, los menos,
arroja cataratas de maná y a otros los hace vagar por áridos e inclementes
desiertos. Ambas (pobreza y riqueza) son obra humana, historia viva del hombre
sobre la tierra. Eso que daban por muerto preclaros pensadores: la lucha de
clases.
Y, aclarando, me gusta el fútbol, pero cada vez detesto
más su desmesura, y no sólo la económica.
sábado, 14 de enero de 2012
Mi afluente se secó
La entrada del 27 de diciembre, en la que realizaba un "panegírico del hombre providencial", la terminaba diciendo: "tal vez sea hora de callar". En aquel momento no tenía claro, aunque ya lo vislumbraba, (quizás fuera miedo) que el periplo de este blog llegaba a su fin. El 31 de diciembre, cuando publiqué la que será la última lámina, ya lo tenía decidido: moriría con el año. No habría ninguna entrada más, aunque quedaría aquí como testimonio de unos meses personalmente muy intensos. Ni siquiera diría adiós. Me iría del callejón en silencio. Han pasado catorce días y sigo firme en mi decisión de abandonarlo. Sin embargo, no puedo evitar que me ronde la sensación de ser maleducado, desconsiderado con las personas que quizás se asomen por aquí con alguna frecuencia y sientan cierta extrañeza de no ver ninguna entrada en este mes.
El blog se deja de actualizar por una sencilla razón: no tengo nada nuevo que decir. Esta aventura me ha permitido constatar que mi pensamiento se sustenta en unas cuantas ideas, en las que día a día me reafirmo, pero que en su corpus básico ya están expuestas en los textos que he publicado. Todo lo que podría escribir a partir de ahora serían, en gran medida, variaciones sobre un mismo tema, acercarme, en la mayoría de las ocasiones, mezclando la sinuosidad y la frontalidad (ironía con el cuchillo en los dientes) a lo que yo siento que son las infamias, por desgracia crecientes, de nuestro tiempo. Silvio Rodríguez termina su canción "Ojalá" citando un "viejo gobierno de difuntos y flores". Hoy, parafraseándolo, podríamos hablar del eterno gobierno de oligarcas (palabra que se quiere sustituir por esa niebla llamada mercados) y embaucadores, a los que no pocos, sino demasiados, hacen la ola. Antonio Machado en su poema "He andado muchos caminos" escribió dos versos que los define a la perfección:
A mi edad, ya algo avanzada (52 años), y aunque recortado, laboralmente estable, intentaré recorrer la senda de la impavidez casi absoluta.
Otra razón añadida, y de bastante peso, es que cada vez me interesaba más, sin perder nunca de vista el contenido, la forma, que la manera de afrontar los textos fuera novedosa, hasta deslumbrante (el ego es puñetero), y que tuvieran (esbozo una sonrisa) "calidad literaria".
O sea, en el tribunal de mis propias expectativas, estaba condenado.
A todas las personas (han habido 34.500 visitas, poniendo bastantes enlaces, que conste) que en algún momento, desde el 20 de julio, se acercaron por este callejón, gracias y un saludo. A los más asiduos, que probablemente sean los que lean este texto, si me lo permiten, un abrazo.
El blog se deja de actualizar por una sencilla razón: no tengo nada nuevo que decir. Esta aventura me ha permitido constatar que mi pensamiento se sustenta en unas cuantas ideas, en las que día a día me reafirmo, pero que en su corpus básico ya están expuestas en los textos que he publicado. Todo lo que podría escribir a partir de ahora serían, en gran medida, variaciones sobre un mismo tema, acercarme, en la mayoría de las ocasiones, mezclando la sinuosidad y la frontalidad (ironía con el cuchillo en los dientes) a lo que yo siento que son las infamias, por desgracia crecientes, de nuestro tiempo. Silvio Rodríguez termina su canción "Ojalá" citando un "viejo gobierno de difuntos y flores". Hoy, parafraseándolo, podríamos hablar del eterno gobierno de oligarcas (palabra que se quiere sustituir por esa niebla llamada mercados) y embaucadores, a los que no pocos, sino demasiados, hacen la ola. Antonio Machado en su poema "He andado muchos caminos" escribió dos versos que los define a la perfección:
Mala gente que camina
y va apestando la tierra...
y va apestando la tierra...
A mi edad, ya algo avanzada (52 años), y aunque recortado, laboralmente estable, intentaré recorrer la senda de la impavidez casi absoluta.
Otra razón añadida, y de bastante peso, es que cada vez me interesaba más, sin perder nunca de vista el contenido, la forma, que la manera de afrontar los textos fuera novedosa, hasta deslumbrante (el ego es puñetero), y que tuvieran (esbozo una sonrisa) "calidad literaria".
O sea, en el tribunal de mis propias expectativas, estaba condenado.
A todas las personas (han habido 34.500 visitas, poniendo bastantes enlaces, que conste) que en algún momento, desde el 20 de julio, se acercaron por este callejón, gracias y un saludo. A los más asiduos, que probablemente sean los que lean este texto, si me lo permiten, un abrazo.
sábado, 31 de diciembre de 2011
Finales e inicios
martes, 27 de diciembre de 2011
Juan Carlos, ese hombre
¿Quién ha oído hablar de Pedro Nolasco Perdomo Pérez? Casi nadie. Estuvo encarcelado 33 años, entre 1936 y 1969. De los 30 a los 63 años de edad. Como dice el bolero (una de mis pasiones, tan lleno de tópicos y mentiras): "toda una vida". Pasó por diferentes penales durante esos 33 años. Todos esos penales estaban en el barrio obrero de La Isleta, en la isla de Gran Canaria. Eran las casas de sus hermanas. Ellas acogieron su vida de "topo". Uno más de las decenas que existieron en la geografía del estado español en ese periodo de 40 años y "extraordinaria placidez" de la que habla el militante del PP y ex ministro Mayor Oreja. Pedro Perdomo abandonó su vida de autoencarcelamiento, viejo y enfermo, en 1969, cuando el régimen fascista del general Franco declaró extinguidas las responsabilidades políticas, de los rojos por supuesto, derivadas de la Guerra Civil. Murió en 1974. La vida ni siquiera le compensó con la justicia poética de morir después que su carcelero virtual.
La verdad es que la vida, tan abundante en leyes, es poco dada a la justicia. Casi nadie sabe quiénes fueron Eduardo Suárez (diputado canario comunista del Frente Popular) o Fernando Egea (farmacéutico de Agaete, pueblito de Gran Canaria). O el alcalde de San Lorenzo y sus 4 compañeros, con los que el PP se resiste a llevar a cabo el compromiso, de la anterior corporación, de otorgarles en su barrio una calle. Todas estas personas y muchas más fueron fusiladas en Canarias donde, insisto, no hubo guerra. Toda esta gente, como la de tantos otros lugares del estado español, serían en otro país considerados héroes y tendrían reconocimiento y honores por su lucha contra el fascismo.
Aquí no.
Aquí existe un hombre providencial que sacrificó su vida largos años al lado de un dictador sanguinario: Juan Carlos. Ese hombre llegó en 1948, con 10 añitos, a España y estuvo 27 años sufriendo indeciblemente por cada persona que era torturada en la lucha antifascista, por la viuda de cada fusilado o agarrotado (esa forma de ajusticiar tan "cristiana" que es el garrote vil), por cada condenado a largos años de cárcel. Qué estúpidos fueron todos esos que lucharon contra el fascismo. Algunos fueron tan, tan tontos, que hasta se dejaron la vida: Juan García "El Corredera", Julián Grimau, Enrique Ruano (para que saltaste por la ventana a tus 21 años, si los "sociales", policía política, eran cojonudos, todos ellos unos años mas tarde eran custodios de la democracia traída por el hombre providencial), Salvador Puig Antich, Antonio González Ramos (muerto por torturas en la comisaría de Santa Cruz de Tenerife). Todos tenían que haberse estado quietitos, hacer lo que dicen que le dijo Franco a un ministro quejoso: "Usted haga como yo, no se meta en política". Cuanta sangre derramada en vano en la lucha contra el fascismo. Pobres ignorantes, ignoraban que esa sombra, de vida disipada y sufrimiento interior, que el genocida fascista había nombrado sucesor a titulo de rey en 1969 nos iba a traer la democracia envuelta en papel de celofán. Lo tuyo fue peor, Javier Verdejo, a ti te pegó un tiro la guardia civil en agosto de 1976 mientras pintabas en una pared: "Pan, trabajo y libertad". Hay que ser capullo Javier, si todo estaba controlado, mira que morir así con 19 años teniendo ya un rey, un hombre providencial, que estaba "pariendo" una democracia. Su antecesor también, según las monedas oficiales, fue un hombre providencial: "Caudillo de España por la gracia de Dios". Llevamos 75 años acunados por los brazos de hombres providenciales. El primero, padre severo, cirujano de hierro, nos disciplinó; el segundo, hombre, perdón, sufridor campechano, nos dio la libertad. Eso sí, a este campeón de la libertad le faltó un gesto de generosidad: preguntarnos si le queríamos o no, como rey, por supuesto. El nunca realizado referéndum que la oposición antifascista, reunida en la Junta Democrática, defendía, sin ir más lejos en 1974.
Usted, ciudadano Borbón, vino empaquetado en el lote constitucional del 78, salvavidas agujereado al que se agarran sus defensores para mantener a flote su legitimidad democrática. O todo o nada. O libertades con Borbón o militares facciosos acechantes. Parece algo tramposillo el asunto ¿no? Usted y la bandera eran intocables. E intocable ha seguido largos años, custodiado férreamente por unos medios que han enaltecido su figura hasta el sonrojo (incluso babean ante discursos tan previsibles, a ver si se esmeran sus "negros", como el del 24, a mi me sigue pareciendo más clarita mi postal republicana). Los críticos seguimos estando en la marginalidad, en las cloacas de internet, esos rojos irredentos de la prensa alternativa, o los márgenes que nos deja Público.
Aparte de no haber tenido la valentía ética de preguntarnos si le queríamos o no, usted ha tenido lo que yo llamaría una vileza: jamás ha dedicado unas palabras (y no hablo de generalidades vacuas) de reconocimiento expreso hacia todos los que padecieron, combatiéndola o resistiéndola, la dictadura que lo ubicó a usted en el trono que ostenta.
Por esa razón yo soy pedroperdomista, eduardosuarista, egeísta, y una infinidad de etcéteras. Por esa razón yo no soy, ni seré nunca juancarlista. Siempre le he dicho a mis alumnos que la historia, más allá de los hombres providenciales, cuyos nombres quedan en los libros de historia, la hacen, por activa o por pasiva, los pueblos, la gente común (ojo, de ahí viene el término comunista). No me resisto a incluir aquí el conocido poema de Bertolt Brecht "Preguntas de un obrero que lee":
¿Quién construyó Tebas, la de las Siete Puertas?
En los libros figuran sólo los nombres de reyes.
¿Acaso arrastraron ellos bloques de piedra?
Y Babilonia, mil veces destruida, ¿quién la volvió a levantar otras tantas?
Quienes edificaron la dorada Lima, ¿en qué casas vivían?
¿Adónde fueron la noche en que se terminó la Gran Muralla, sus albañiles?
Llena está de arcos triunfales Roma la grande. Sus césares ¿sobre quienes triunfaron?
Bizancio tantas veces cantada, para sus habitantes ¿sólo tenía palacios?
Hasta la legendaria Atlántida, la noche en que el mar se la tragó,
los que se ahogaban pedían, bramando, ayuda a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India. ¿El sólo?
César venció a los galos. ¿No llevaba siquiera a un cocinero?
Felipe II lloró al saber su flota hundida. ¿Nadie lloró más que él?
Federico de Prusia ganó la guerra de los Treinta Años. ¿Quién ganó también?
Un triunfo en cada página. ¿Quién preparaba los festines?
Un gran hombre cada diez años. ¿Quién pagaba los gastos?
A tantas historias, tantas preguntas.
Creo que debo ser honesto hasta el final. El 13 de abril de 1977 sobre las 11 de la noche tres compañeros ( a dos les perdí la pista , otro entra aquí a menudo y es buen amigo, aunque yo siempre no fui, y lo siento en el alma, correcto con él) y el que esto escribe, que tenía 17 años, fuimos detenidos por pegar carteles a favor de la república. Un "social", desde un plano superior, sentado en una mesa, mientras me interrogaba, ponía la suela de su zapato sobre mi pantalón. Sentí, aunque había muerto Franco, y ya gobernaba el hombre providencial, la sucia "bota" del fascismo sobre mí. En otro lugar de este blog ya he citado al periodista Javier Ortiz, fallecido en 2009. Durante varios años sacó a la luz sus deliciosos artículos bajo el epígrafe "Diario de un resentido social". Algunos creo que hemos quedado reducidos a esa condición. A la del resentido repetitivo. Tal vez sea hora de callar.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Primicia: El discurso de nochebuena del rey
He tenido acceso en primicia, a las 10 de la mañana ( hora canaria) de este 24 de diciembre, al discurso de nochebuena del rey. Da gusto verlo tan rejuvenecido y hablando con tanta fluidez, sin mirar un papel, (la única vez que no utilizó uno mando a callar a otro jefe de estado) aunque sea en francés.
Considérenlo mi postal republicana de felicitación.
Considérenlo mi postal republicana de felicitación.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Rajoy y las fuerzas de seguridad (una visión pasoliniana)
El cineasta italiano Pier Paolo Pasolini, preguntado por el mayo del 68, dijo que él no simpatizaba con los manifestantes que buscaban playas debajo de los adoquines, que eran unos (son mis palabras) burguesitos, hijos de papa. Expresó su apoyo a la policía que los reprimía, ya que eran "los hijos de la clase trabajadora".
Pasolini, prescindiendo de sus filias policiales o fobias estudiantiles, no se equivocaba. Los hijos de trabajadores, sobretodo no cualificados, que cursaban estudios universitarios, en los años 60 eran una gran minoría. Sin embargo la tropa policial, no hablo de los mandos, seguro que se componía en un 99% (al menos) de hijos de trabajadores y campesinos pobres. Actualmente a la Universidad, aún siendo minoritarios, accede una mayor cantidad de hijos de trabajadores. Sin embargo estoy convencido de que las llamadas "fuerzas del orden" siguen componiéndose en un 99% de hijos de trabajadores y campesinos de extracción humilde. Esas palabras de Pasolini se podrían haber aplicado a las revueltas en la Universidad española, tanto en la del 56, donde algunos sus dirigentes, militantes del PCE en su mayoría, eran hijos de los vencedores de la Guerra Civil, como en las ocurridas en los años 60 y 70. Los universitarios, la mayoría hijos de los diversos sectores de la burguesía, luchaban contra la dictadura fascista que oprimía a la clase obrera y "los grises", (nombre por el que se conocía a los antidisturbios en aquella época debido al color de su uniforme, lo digo por si lee este texto alguien muy joven) hijos, como bien decía Pasolini, de la clase trabajadora, los reprimían defendiendo al régimen que oprimía a los de su propia clase.
Pero claro, estos policías o guardias civiles "hijos de la clase obrera" también actuaban, y siguen actuando, contra las huelgas y luchas de los trabajadores. O sea, se enfrentan a los de su propia clase y se desclasan, se convierten, lo quieran o no, en el ariete de combate contra las movilizaciones populares, sea por lograr derechos, o bien, como ocurre en la fase actual, por no perderlos.
Comento todo esto porque muchos jóvenes de familia humilde, que sólo tienen el graduado en ESO, están, dentro de lo mal que se presenta la situación para la juventud en general, de "enhorabuena". Lo anunció don Mariano Rajoy en la sesión de investidura del día 19: el empleo estatal disminuirá por la vía de no reponer las jubilaciones o no renovar contratos cuando finiquiten. O sea, si un joven ha acabado estudios de un ciclo superior o universitarios, tiene muy complicado, casi imposible acceder a un empleo público. Bueno no, tiene la opción, al igual que la persona que sólo ha cursado la ESO, de presentarse a las únicas oposiciones que no se congelarán: las que permiten el acceso a las fuerzas de seguridad. Don Mariano no especificó si se convocarán oposiciones de reposición o de aumento. Imagino que dependerá, insisto, es un suponer, de la contestación social que pueda prever que tengan sus aún desconocidas, en el detalle, medidas de recorte.
En la entrada de este blog llamada " Los profesores o buscando privilegiados desesperadamente"
http://josejuanhdezlemes.blogspot.com/2011/09/los-profesores-o-buscando-privilegiados.html les decía, aparte de explicar la situación de los enseñantes, que soy profesor. Empecé en la enseñanza en 1989 y desde 1992 he trabajado en un instituto de una zona obrera. Muchos de mis alumnos, a lo largo de estos años, me han dicho que querían, después de sacarse el titulo de la ESO, ser o policías o soldados profesionales. Ese deseo, con la crisis y falta de perspectivas, sin duda se reforzará. Quizás dentro de unos meses o unos años, cuando me manifieste, si la cosa se pone, al contrario que el empleo público congelado, caliente, el policía que corra detrás de mí (soy un iluso, no tendría que correr, tengo 52 años) será un ex alumno mío, un chico díscolo, de familia humilde y problemática. Imagino que no me reconocerá, ni recordará a aquel profesor que quería introducir en su cerebro preguntas, que le hablaba sobre la justicia social, sobre la necesidad de "eliminar la riqueza obscena y la pobreza lacerante". Será, simplemente, un "hijo de la clase trabajadora", en términos pasolinianos, que estará velando porque nuestro regreso al siglo XIX o a la servidumbre sea lo más "ordenado" posible.
Quiero acabar haciéndome eco de una noticia que leí hoy: "Antonio López, alcalde del PP de la localidad de Manzanares en Castilla-La Mancha, pide a los empleados despedidos de los servicios sociales (se cierran centros de mujeres y casas de acogida) que trabajen gratis como voluntarios". Lo que pasa por mi mente, mis dedos, prudentes, no lo teclean.
Pasolini, prescindiendo de sus filias policiales o fobias estudiantiles, no se equivocaba. Los hijos de trabajadores, sobretodo no cualificados, que cursaban estudios universitarios, en los años 60 eran una gran minoría. Sin embargo la tropa policial, no hablo de los mandos, seguro que se componía en un 99% (al menos) de hijos de trabajadores y campesinos pobres. Actualmente a la Universidad, aún siendo minoritarios, accede una mayor cantidad de hijos de trabajadores. Sin embargo estoy convencido de que las llamadas "fuerzas del orden" siguen componiéndose en un 99% de hijos de trabajadores y campesinos de extracción humilde. Esas palabras de Pasolini se podrían haber aplicado a las revueltas en la Universidad española, tanto en la del 56, donde algunos sus dirigentes, militantes del PCE en su mayoría, eran hijos de los vencedores de la Guerra Civil, como en las ocurridas en los años 60 y 70. Los universitarios, la mayoría hijos de los diversos sectores de la burguesía, luchaban contra la dictadura fascista que oprimía a la clase obrera y "los grises", (nombre por el que se conocía a los antidisturbios en aquella época debido al color de su uniforme, lo digo por si lee este texto alguien muy joven) hijos, como bien decía Pasolini, de la clase trabajadora, los reprimían defendiendo al régimen que oprimía a los de su propia clase.
Pero claro, estos policías o guardias civiles "hijos de la clase obrera" también actuaban, y siguen actuando, contra las huelgas y luchas de los trabajadores. O sea, se enfrentan a los de su propia clase y se desclasan, se convierten, lo quieran o no, en el ariete de combate contra las movilizaciones populares, sea por lograr derechos, o bien, como ocurre en la fase actual, por no perderlos.
Comento todo esto porque muchos jóvenes de familia humilde, que sólo tienen el graduado en ESO, están, dentro de lo mal que se presenta la situación para la juventud en general, de "enhorabuena". Lo anunció don Mariano Rajoy en la sesión de investidura del día 19: el empleo estatal disminuirá por la vía de no reponer las jubilaciones o no renovar contratos cuando finiquiten. O sea, si un joven ha acabado estudios de un ciclo superior o universitarios, tiene muy complicado, casi imposible acceder a un empleo público. Bueno no, tiene la opción, al igual que la persona que sólo ha cursado la ESO, de presentarse a las únicas oposiciones que no se congelarán: las que permiten el acceso a las fuerzas de seguridad. Don Mariano no especificó si se convocarán oposiciones de reposición o de aumento. Imagino que dependerá, insisto, es un suponer, de la contestación social que pueda prever que tengan sus aún desconocidas, en el detalle, medidas de recorte.
En la entrada de este blog llamada " Los profesores o buscando privilegiados desesperadamente"
http://josejuanhdezlemes.blogspot.com/2011/09/los-profesores-o-buscando-privilegiados.html les decía, aparte de explicar la situación de los enseñantes, que soy profesor. Empecé en la enseñanza en 1989 y desde 1992 he trabajado en un instituto de una zona obrera. Muchos de mis alumnos, a lo largo de estos años, me han dicho que querían, después de sacarse el titulo de la ESO, ser o policías o soldados profesionales. Ese deseo, con la crisis y falta de perspectivas, sin duda se reforzará. Quizás dentro de unos meses o unos años, cuando me manifieste, si la cosa se pone, al contrario que el empleo público congelado, caliente, el policía que corra detrás de mí (soy un iluso, no tendría que correr, tengo 52 años) será un ex alumno mío, un chico díscolo, de familia humilde y problemática. Imagino que no me reconocerá, ni recordará a aquel profesor que quería introducir en su cerebro preguntas, que le hablaba sobre la justicia social, sobre la necesidad de "eliminar la riqueza obscena y la pobreza lacerante". Será, simplemente, un "hijo de la clase trabajadora", en términos pasolinianos, que estará velando porque nuestro regreso al siglo XIX o a la servidumbre sea lo más "ordenado" posible.
Quiero acabar haciéndome eco de una noticia que leí hoy: "Antonio López, alcalde del PP de la localidad de Manzanares en Castilla-La Mancha, pide a los empleados despedidos de los servicios sociales (se cierran centros de mujeres y casas de acogida) que trabajen gratis como voluntarios". Lo que pasa por mi mente, mis dedos, prudentes, no lo teclean.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
