jueves, 13 de octubre de 2011

A vueltas con el 15 O y los rojos. De caminos y senderitos

En diversas ocasiones, cuando releo artículos que he colgado en este blog, me entra la desazón de si habré sabido expresar, con exactitud y claridad, mi pensamiento acerca del tema abordado. Casi siempre, tras la relectura, no en caliente, sino en frío, uno o dos días después, me surge la impresión de que algunas hilachas han quedado sueltas. Hecho que por otro lado (la contradicción siempre me acompaña) debería considerar positivo desde la perspectiva con la que afronto este blog: generar, perdón, sé que suena muy petulante, pensamiento. Por eso siempre hago un llamado, casi una súplica, a las personas que pasan por aquí, a que se animen, a que escriban en cualquiera de las paredes paralelas de este callejón en construcción, sus reflexiones o sus impulsos malévolos. Que no, que no me olvido del Banco de España, joder (ni del picoleto simpaticón de la puerta). ¿Destruir el sistema capitalista necesita financiación? La escena que se me ha cruzado por la mente es digna del teléfono de Gila: "Buenos días señor Botín, somos los revolucionarios, los nietos de los hermanos malasombra e hijos de la bruja avería,  necesitamos un crédito para cargarnos el capitalismo. (...) ¿Cómo? Con ese tipo de interés no hay quien compre un spray para enardecer a las masas poniéndolo a usted a parir, ni un par de tubos de silicona para joderle la cerradura del banco. (...) ¡Ah!, que lo tomamos o lo dejamos, en fin, tiene uno que quedarse en calzoncillos para enviarlo a usted al basurero de la historia".
Me he desviado por completo, pero el blog tiene ese encanto, comienzas con una idea prefijada, con el camino bien señalado, y de golpe ves un senderito chico al que te apetece echarle un vistazo, descubrirle un encanto. Pero bueno, me disciplinaré un poco y trataré el asunto que me ha traído aquí. Ya el titulo les indica que revisito la última entrada que hice, pues siento que quedó incompleta. Comentaba que la gente que impulsa el 15 O no debía caer en la "banalidad de lo moderno, del desaire al pasado, a lo viejo", que cometerían un error despreciando la bandera roja (modesto trapo la llamaba) que ha acongojado a más de un capitalista. Me reafirmo en todo lo escrito, pero siento que me faltó decir que los de la bandera roja se equivocarían si el 15 O se quedan en casa por desconfianza, porque incluso en alguna ocasión se les ha tratado injustamente de violentos (ese es otro temita que tiene tela: la violencia). Estamos todos en el mismo barco, aunque sea mirándonos de reojo, y hacen falta marineros viejos y avezados junto a los recién llegados que aún marean, y aunque la tierra sea redonda, como no unamos nuestras fuerzas para remar en la dirección adecuada, cual carabela medieval, vamos derechitos, entre mares tenebrosos, al abismo.

martes, 11 de octubre de 2011

El 15 O y los rojos

El 15 de octubre se prevee una movilización internacional denominada "Toma la calle" que se desarrollará en más de 600 ciudades, bajo el lema: "Unidos por el cambio global". Por lo que he leído es, digámoslo así, una continuación del 15 M. A mi modesto entender la idea fuerza que subyace bajo está convocatoria es  (con todos los matices que queramos hacer) la irrespirabilidad del mundo en que vivimos, la deshumanización a la que nos somete una minoría depredadora, que no son los políticos, insisto. Muchos de ellos no son más que empleaduchos que, como ya les conté en una ocasión, cuando mis delirios de delincuencia ilegal, no tienen ni la careta para un atraco en la tienda de carnavales de la esquina.
Tenemos que retomar con toda su fuerza un concepto básico para que estas luchas no sean un movimiento que tarde o temprano se diluya, quedando como un elemento de estudio para los historiadores. Algo similar al mitificado mayo del 68, que lo mejor que nos ha legado es una serie de eslóganes recurrentes para adornar alguna tapia abandonada. Todos conocemos ejemplos: "Prohibido prohibir" (absurdo y profundamente reaccionario, liberalismo puro, ¿prohibido explotar?) o el más lírico de que "bajo los adoquines están las playas" (existencialista, para los melancólicos pertinaces, como el que esto escribe, tiene su encanto). No cargo contra mayo del 68, pero tengo la sensación de que no fue mucho más que un grito de rebeldía. Un hermoso fuego artificial ante el que durante algunos segundos medio mundo quedó boquiabierto,
y al que después la tropa intelectual se ha dedicado a embellecer y el que puede, si la edad se lo permite, a alardear de su presencia allí. El 15 M o el 15 O, corren el mismo peligro que mayo del 68, y para mi ese peligro se empieza a conjurar teniendo claro que lucha se está librando. Y esa lucha se llama lucha de clases. Y el objetivo de una clase trabajadora oprimida, el paro, tan abundante entre los jóvenes, es una manera de opresión, (si, estudiantes y recién titulados, no sueñen con ser pequeños burgueses, luchen por ser lo más digno al alcance de un ser humano, por ser los que sacan fruto físico y espiritual a la tierra: TRABAJADORES) es destruir a la clase opresora. Y eso no se consigue en una jornada de lucha mundial, eso lo empezaremos a lograr cuando cada vez seamos más y más los que nos demos cuenta de que otro modo de vivir, más humano, con educación, con salud, sin embrutecimiento masivo, sin fascinación por la violencia o el poder ostentoso es, no posible (también es posible, incluso bastante probable, un mundo más encanallado) sino imprescindible. Y saben como se llama esa sociedad que, estoy convencido, defiende la mayoría que saldrá a la calle el sábado: sociedad socialista (no se confundan con el gobierno netamente capitalista del PSOE). Y los que defienden esa sociedad, lamento si alguno se horroriza, se llaman, organizados en algún partido o pululantes solitarios, comunistas.
Sí, muchos que están en el 15 M y arrugan el hocico si ven una bandera roja (comunista), deben de saber que ese es el símbolo que más ha asustado a los grandes financieros y especuladores del mundo, porque es el símbolo de quiénes los han puesto en aprietos, de quiénes les han negado que sea lícita la explotación (el enriquecimiento) de un hombre mediante la explotación (el sufrimiento ) de otro hombre.
Si quieren ser coherentes, y prepararse para una lucha larga y complicada contra una clase que no tendrá reparo en morir matando, no desprecien ese modesto trapo manchado de rojo, no caigan en la banalidad de lo moderno, del desaire al pasado, a lo viejo. Silvio Rodríguez, cuyas letras cada vez me hacen pensar más y que ahora oigo con mayor deleite que a mis remotos 20 años, lo dice claro en uno de sus versos: "yo sé que hay muertos que alumbran el camino".

sábado, 8 de octubre de 2011

Entre la ebullición y la abulia doy tumbos, desembocando en Pablo Hasel

Se me presenta una situación que tildaría de paradójica. Bullo de ideas, de noticias que me enrabietan, pero a la vez me reconcome la abulia. Ese sentido de estar entre los derrotados históricos, de que siempre ganan los mismos. Naciendo en 1959 me siento uno más de aquellos republicanos vencidos en la mal llamada Guerra Civil. Sé que es una actitud nada constructiva, pero... la realidad se impone. Cualquier lucha que se emprende es inmediatamente devorada, digerida y sus restos se pierden en las cloacas del olvido. El antropólogo Manuel Delgado, hombre que siempre te hace pensar, que tiene la gran virtud de ser a la vez un fino y crudo analista de la realidad, lo decía en una emisora de radio refiriéndose a la lucha que hubo en la universidad catalana contra el plan Bolonia, que fue dura, con encierros y cargas policiales. Incluso con una cierta trascendencia mediática. "A las dos o tres semanas era como si nunca hubiera pasado nada" explicaba Delgado. El poder comete una tropelía : retrasa la jubilación a los 67, recorta salarios de empleados públicos, inyecta dinero público en la banca, etc. Se producen las consiguientes declaraciones de rechazo, en algunos casos muy tibio, de algunas organizaciones de izquierda o sindicales, se convoca, si el hecho es muy, pero que muy alevoso, una huelguita general para salvar el careto y a la que algunos vamos por dignidad, o bien una manifestación en la que sobran las banderas que llevan algunos sindicatos, pues no han aparecido por allí ni sus liberados. Acabamos el paseo con un mitin clamando por la unidad invencible de la clase obrera, (¿está en el paraíso o en la puerta del colegio electoral con la papeleta del PP entre los dientes?) y adiós muy buenas. A la semana habrá una tropelía  aún mayor. Las encadenan a tal velocidad que ya no da ni tiempo de organizar la protesta preceptiva, que al fin y a la postre les viene genial a los poderosos pues les sirve para decirnos que podemos protestar, que hay democracia y libertad, dentro de un orden claro, sin pasarse un pelo. Lean la declaración del rapero comunista Pablo Hasel, después de ser detenido el martes por apología del terrorismo y llevado a  la Audiencia Nacional. No tiene desperdicio http://www.rebelion.org/noticia.php?id=137092, para mí es una gran reflexión, de un muchacho de 22 años, impetuoso, pero que tiene bien hermanados su corazón y su cerebro, sobre el terrorismo, contra la hipocresía, contra el gran valor de unas vidas y el minúsculo de otras. Y que nadie me venga con que toda vida es igual de valiosa. Ya lo he dicho: para su propietario por supuesto, pero económicamente, lo digo con rotundidad: no. Por si alguien no pincha en el enlace, aunque le recomiendo no dejar de hacerlo, añado aqui los versos, llenos de fuerza y emoción, con los que el mismo Hasel  acaba su escrito:

"El mundo al revés me detuvo el martes y no a quienes sí practican una amplia gama de terrorismos. Que citen rimas mías como estas:

Pueden poner al Che en una camisa mientras le llaman asesino
y hacerme quedar cual psicópata cuando sólo rimo
los versos que no dejaron acabar a Jara y a tantos,
pero la historia dispara más claro de lo que canto,
gritando que la avarícia crónica es el terrorismo
que nos lleva a los humanos a autodestruirnos.
Pueden encerrar a la libertad y llenarla de mierda
Que las heces son efímeras pero la libertad eterna".
Pablo Hasel

Punto y seguido. Espero.

martes, 4 de octubre de 2011

De pensionistas de oro y funcionarios de plomo

Nova Caixa Galicia. Desde ayer el nombre de está entidad bancaria está en boca de todos. Bocas que se abren todo lo que su cuero mentiroso les permite para expresar su asombro, su desagrado ante semejante inmoralidad. A mí me dan autentico asco, no, no los tres individuos que se han agenciado 23 millones de euros como indemnización de jubilación (por cierto la jubilación se amplía hasta los 67 años para todos los pobres infelices y ninguno de estos figuras supera los 54 años). Los contritos alegan que el gobierno ha aportado 4.000 millones de euros para salvar esa entidad. Transigiré levemente, el caso se pone un poquito más asqueroso por esa circunstancia, pero a mí lo que me envenena es que en un país con pensiones medias que no llegan a los 900 euros mensuales a nivel del estado, cifra que en Canarias se reduce a los 800, haya gente que pueda pactar pensiones de siete u ocho millones de euros... legalmente. Hablaba del asco que me producen los contritos, que apelan a la inmoralidad, por la incorrección de cobrar tamañas jubilaciones en estos tiempos de crisis, sobretodo si provienen del ámbito de la izquierda (el PSOE) que hipotéticamente está en el poder y tiene una herramienta que solo utiliza con presteza cuando se lo ordena el capital, dios todopoderoso con tres personas: Obama. Merkel y Sarkozy. Esa herramienta se llama ley. Y hace falta una ley que prohíba, tanto en el terreno público como en el privado, esas pensiones que se convierten en loterías multimillonarias que enriquecerán a las generaciones descendientes de los susodichos. La función social de la pensión se supone que es asegurar una etapa final digna en la vida de una persona. En el estado español muchísima gente, mayormente viudas que cobran 300 ó 400 euros, no tiene ese tramo, complicado, de sus vidas asegurado. Y da lo mismo que estemos en crisis o no, fariseos, cobrar una pensión por esa cantidad tiene un nombre: robo, trasvase del dinero de mucha gente a los bolsillos de unos pocos.
Ahora, demos leña al mono. O sea, al funcionario. El gobierno de Canarias anuncio la semana pasada un plan de austeridad de las administraciones. La noticia que salió en titulares de toda la prensa, para regocijo de mucha gente, precarios o parados, (yo los entiendo, pero tengan claro que no somos los funcionarios los responsables de su situación, al revés, si la sanidad o la escuela pública se van a pique, ya no tendrán ni lo más mínimo que debe ofrecernos la vida: formación y salud) manifestando
esa victoria tan maravillosa que han logrado los poderosos: dividirnos a los trabajadores, era que se iba a vigilar que los funcionarios trabajaran lo estipulado en su horario y que se les descontaría "un minuto perdido".
Miserables. Quieren ganarse el aplauso fácil de la gente. Plas plas plas, aquí tienen el mío. Su obligación, como administración, ha sido siempre controlar el desempeño correcto en su trabajo de cualquier empleado público, hecho que estoy convencido hace la gran mayoría. Y al que no cumple con su deber aplíquesele la ley de la función pública o la que según el status laboral de la persona, sea de rigor.
En España 12 de cada 100 trabajadores son empleados públicos, la media en la UE es de 15 o 16, en Suecia 22 y allí el desempleo y la crisis es algo más suave que en el territorio español. El problema no es el exceso de funcionarios, el problema es que nos tragamos sus falacias, una tras otra, probablemente porque es más fácil la digestión, mecanismo automático, que el engranaje lento, a veces mortificante, del pensamiento. No obstante, tengamos cuidado, el empacho puede ser de órdago.
Acabo con un dato: 1 de cada 4 euros que circula por el territorio español. lo hace en "negro", sin el control de la Hacienda Pública. ¿Somos capaces de imaginar de cuantos miles de millones de euros, que nunca llegarán a las arcas públicas, estamos hablando?
Seguro que los defraudadores fiscales quieren que se rebaje el número de funcionarios públicos. Empezando por los inspectores fiscales, por supuesto. Gasto inútil.

domingo, 2 de octubre de 2011

"Una República de trabajadores de toda clase" (artículo 1 de la Constitución de 1931)

Leo una noticia en un medio digital alternativo, cuyo enlace
adjunto: http://www.kaosenlared.net/noticia/promueven-campana-recogida-firmas-para-modificar-constitucion, que habla de que el 15 M ha iniciado una campaña de recogida de firmas, para que la ciudadanía tenga derecho a solicitar referendums vinculantes. Iba a introducir un comentario en el propio Kaos pero, no se porqué razón, me resulta imposible.
Procedo a ponerlo aquí, aunque no era este su destino. Ya saben, dicen que los padres siempre cobijan a los hijos, quizás  les parezca , si no gemelo, si mellizo de algún otro anterior:

Hay un paso que, si queremos hablar de una democracia real debemos plantearnos, que es la democracia republicana. En el estado español esa democracia la simboliza la avanzada constitución de 1931, aprobada sin las metralletas amenazantes del 78 (y no me refiero a ETA).Esa es la primera consulta popular, la que nunca se nos hizo, decidir, después de la dictadura franquista, si queríamos al rey heredero del fascismo o la recuperación de la República derribada por los militares felones. Con la constitución del 78 y la apertura de libertades políticas, había que "tragarse" la monarquía y la bandera. El 15 M habla en muchas ocasiones de los políticos, a los que increpa a diestro y siniestro (recordemos el agua a Cayo Lara en una acción antidesalojo),  pero ¿dónde está la crítica a una jefatura del estado hereditaria?, o sea, surgida, es así de crudo y ridículo, ya lo he escrito, de la conjunción de un espermatozoide y un óvulo. A una familia que recibe todos los años, para su libre disposición,  9 millones de euros de las arcas públicas, aparte del costo que tienen sus palacios, viajes, etc. En ese tema el 15 M está calladito, creo que deberían ampliar la agenda, más aún, después de ver a individuo tan vivales, hablar de los " bastantes sacrificios " que esperan a los habitantes del estado español. Me dirán  algunos que no es tema prioritario. Opino que no debe de haber queja por la paciencia republicana, el asunto está pospuesto desde hace más de 30 años, por culpa sobre todo de una izquierda que inclino la bandera de la República con gran celeridad, me refiero principalmente al Partido Comunista, hundido apenas unos años después. El PSOE, en su gran mayoría, vivió el franquismo y la transición con placidez mayororejiana, sabiendo  que los EE.UU.  y la socialdemocracia alemana lo tenían destinado para elevados designios. Esta tesis la defiende Joan Garcés, socialista por cierto, en su libro "Soberanos e intervenidos".
 Y que conste,  no critico que se luche porque la gente pueda pronunciarse mediante referéndum sobre muchos temas que le afectan a su vida cotidiana, lo apoyo firmemente, me parece vital, porque incluso hay un agravante, muchos temas que se aprueban en Las Cortes, de gran trascendencia, como la reciente modificación constitucional, no iban en el programa político del partido que los proponía, en este caso el PSOE. ¿Podemos hablar de algo mínimamente parecido a democracia cuando los programas electorales son papel mojado o hablamos de fechoría antidemocrática? Y por último, sobre el PSOE: ¿Les creemos ahora que sacan del baúl la pintura de guerra, roja por supuesto, contra "los poderosos"? Lo prometo, hoy  no ”vi arder naves más allá de Orión”, pero aluciné viendo entonar los acordes de La Internacional a un señor calvo y con barba (podría ser yo mismo). Ya lo sé, esto es una "democracia representativa". Y más del 80% votan y callan por el bipartito PPSOE. Humilde, pliego velas.